La metainformación aplicada a Web
La metainformación, en palabras simples, es la información que va más allá de lo que podemos ver. En el fondo es información de la información.
Un ejemplo claro de esto lo podemos ver en la frase “el perro ladró”, que claramente significa que “el animal del tipo perro ha realizado el acto de ladrar”, y sea donde sea que mencione eso significará lo mismo. La metainformación entonces está presente en COMO y CUANDO digo esta frase, es decir, en el contexto en que se presenta. Por ejemplo:
- Si deseamos saber quién fue el que despertó al bebé con un sonido de ladrido, puedo decir “EL PERRO ladró”, para “acusarlo” de que él fue quién lo hizo.
- Si el perro es muy pequeño y nunca en su vida había ladrado, y hoy por primera vez lo hizo, puedo decir “el perro ladró!!!” para expresar la emoción del momento.
- Si el perro ladra porque quiere avisarnos algo, podemos decirle a alguien “el perro ladró”, así como contándole que vaya a ver que quiere el perro, pues acaba de ladrar.
Ahí tenemos tres ejemplos distintos de la misma frase, que significa lo mismo, pero que dependiendo del contexto donde se menciona se refiere a distintas cosas. Eso es “metainformación”, pues el contexto me entrega información adicional a la que se ve a simple vista. Lo mismo pasa con las expresiones corporales, por ejemplo, pues una levantada de cejas o una entonación distinta puede variar notoriamente una frase.
Ahora… como aplicamos esto a la Web?
Los sitios Web siempre intentan comunicar algo, y generalmente esta comunicación debe ser transmitida a través de imágenes o palabras. En ambos casos es muy importante escoger bien la manera de comunicarse, porque cada frase o imagen tiene algo de metainformación implícita.
Un ejemplo claro es si quiero hacer un sitio para participar en algo y ganar un premio. Hay que ser muy cuidadoso porque dependiendo de la frase que escoja y la manera de comunicarme con las personas voy a conseguir distintas cosas. Lo que tengo que hacer es invitarlos a participar, pero es muy distinto decir “juega con nosotros” que “participa con nosotros”, aunque en la práctica quiero expresar el mismo concepto. “Juega” es mucho más “diversión”, podría decirse incluso que “para niños”. En cambio “participar” es algo mucho más formal y sobrio. Es algo muy sutil, pero que va a decir mucho de nosotros .
Una foto en blanco y negro y una a color pueden contener exactamente lo mismo, pero por el solo hecho de ser en blanco y negro ya me está diciendo otras cosas que la que a color no hace: habla de arte, talvez de antiguedad, de recuerdos, etc.; al igual que una foto en color sepia me habla de melancolía, desgaste o algún otro concepto similar.
Otro ejemplo está en el código fuente. Yo puedo armar dos sitios que se vean iguales en cualquier navegador, y si veo el código fuente de ambas páginas es igual. Sin embargo lo que los diferencia es que un código está perfectamente ordenado y tabulado y el otro no. Técnicamente ambos dicen lo mismo y cumplen la misma función, pero el código ordenado me va a transmitir que la persona que hizo el sitio hace las cosas bien. El que no es ordenado me va a decir que la persona es desordenada. Tal vez incluso crea que se demoró más en lograr el mismo trabajo porque me da la impresión que no tiene claro lo que hace.
La metainformación es algo de lo que hay que preocuparse mucho, aunque no se vea en una primera mirada.



No Comments Comments Feed
Add a Comment